Pese a los cientos de miles de millones de dólares en ayuda humanitaria, las Naciones Unidas determinó en 2004 que 54 países eran en efecto más pobres que 15 años atrás.  La mayoría de analistas ahora coincide con el hallazgo del Banco Mundial de que la corrupción ha sido “el obstáculo número uno al desarrollo económico y social.” Con miras a enfrentar este problema, 80 países han ratificado la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC, por sus siglas en inglés), un documento de alcance y aplicación inéditos. La Convención contiene 71 artículos que abordan numerosas herramientas para combatir la corrupción, tales como códigos de conducta, mayor escrutinio bancario de “individuos susceptibles por su calibre político” y medidas para abatir el blanqueo de dinero. No obstante, la “recuperación de activos” ha sido señalada como un “principio fundamental de esta Convención”. En este informe se examina por qué es tan esencial recuperar los activos, los obstáculos que se anteponen a la recuperación de fondos robados, y las medidas que pueden tomar los donantes para mejorar la situación.