La corrupción en el sector salud puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Tiene graves consecuencias en el acceso, la calidad, la equidad, la eficiencia y la eficacia de los servicios de salud y es un obstáculo para el objetivo a largo plazo de lograr la cobertura sanitaria universal. Se estima que cada año se pierden a nivel mundial 500,000 millones de dólares en gastos de salud pública debido a la corrupción. Esto es mucho más de lo que se necesitaría para lograr la cobertura universal de salud. En este sentido, los donantes deberían apoyar enfoques estratégicos a largo plazo para la integridad del sector salud, basados en una sólida comprensión de la dinámica del sector y los roles de los diferentes actores.